Divulgando ciencia por naturaleza

Cosas que aprendí al “emigrar”

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He cogido este post de la web “Una docena de“ que he adaptado con mis vivencias, espero que no le moleste al autor, es una simple adaptación personal de lo que yo viví para compartir con vosotros todas esas razones que hacen la vida de un “emigrante” tan especial! …ahí va!

Dejar el lugar en que nacimos y trasladarnos a otro sitio, buscando estar mejor, es una experiencia común a millones de personas. Cada uno tiene su historia y las hay mucho más dramáticas que otras. Mi experiencia no es dramática, ni heroica. Pero quizás le resulte útil a quien esté barajando la idea de emigrar.

1. Es importante tener claro el motivo por el cual se emigra

En mi caso, por ejemplo, buscaba ver la vida con otros ojos, alejarme del pueblo donde crecí para ver otra realidad del mundo, para aprender otros idiomas, conocer a otra gente y sobre todo encontrarme. Saber claramente por qué nos vamos, qué buscamos, es el norte a tener en cuenta posteriormente para no perderse.

2. No eres nadie

Cuando llegas a un sitio nuevo no existes. Nadie te conoce. No suena tu teléfono. A nadie le importa nada de ti. Es una lección de humildad.

3. Hablar otro idioma amplía tu mundo

Cambiar de vida cambiando de idioma te abre otras perspectivas de vida. Hablar otro idioma no solamente te enriquece sino que hace tu mundo más grande, y tú formas parte de él. Te sorprendes de cosas que nunca te imaginaste que te podrían gustar y también te darás cuenta de que los seres humanos somos más parecidos de lo que se suele creer. Tu seguridad en ti mismo aumenta. Incluso si eres tímido puedes comenzar a abrirte gracias a la necesidad de hablar en tu nuevo idioma. Por lo tanto, te ayuda a aumentar tu autoestima, entre otras cosas relacionadas.

4. No trates de encajar a toda costa

Todo tiene su tiempo y seguramente la gente que conoces al principio no es la misma que la que con el tiempo será tu amiga. La soledad inicial hace que uno se esfuerce en encajar a toda costa y de ese modo puedes traicionar, sin darte cuenta, tu esencia, aquello que te hace más valioso.

5. Resistir para crecer

En la búsqueda de tu futuro, vas a pasar por situaciones que no te gustan. Es importante, en esos momentos, recordar el motivo por el cual te has alejado de tu mundo conocido. Es importante “aguantar” situaciones que puedan resultar en ocasiones más difíciles para poder realizar tus sueños. Pero aguantar creativamente. Joderse un poco es bueno para despertar la creatividad. La insatisfacción que he podido sentir en varias ocasiones fue el motor para tomar las riendas de mi futuro personal y profesional.

6. La paciencia, una virtud necesaria

Altas dosis de paciencia. Nada se consigue de un día para otro. Muuuucha paciencia. Lleva años poder ir armando tu nuevo mundo. Y si quieres que sea consistente con tus valores, mucho más. Pero llega. El universo conspirará a tu favor si pones el corazón en ello.

7. Saber pedir ayuda

Es muy posible que pases por momentos de ansiedad y angustia. Sin llegar a desarrollar el “síndrome de Ulises” -más asociado a condiciones extremas- es normal que en ocasiones te sientas mal y que necesites recurrir a amigos y compañeros. Es esencial pedir ayuda para que la gente pueda entenderte y ayudarte a sentirte mejor.

8. Sentirse sólo puede ser muy bueno

No te conoce nadie. Y eso es malo; pero también es bueno. No tienes ninguna presión externa. Ningún padre, madre, amigo, vecino, colega de trabajo, que te diga lo que hay que hacer. Es una buena oportunidad para, en ese silencio, escuchar nuestra llamada interior y actuar en consecuencia.

9. No eres de aquí, ni de allí

Tomas conciencia de cómo el lugar en que naciste y viviste te condiciona. Cosas que te parecían “normales” allí; no lo son aquí. Y a la inversa. Cosas que allí te parecían “raras” son “normales” en el nuevo lugar. Con lo cual te vuelves mucho más amplio mentalmente. No perteneces a ningún sitio, pero tu mapa mental se ha expandido. Desarrollas una capacidad de comprensión y tolerancia al entender que no hay una sola forma “correcta” de vivir.

10. Eres el dueño de tu vida

Se te hace más fácil tomar las riendas de tu vida, porque ya experimentaste algo de esa naturaleza al atreverte a partir. Y adviertes que es posible cambiar tu vida. Pensar por ti mismo. Ser fiel a tus anhelos más profundos. Que no es tan complicado. Que se puede.

11. Los vínculos profundos perduran

La distancia produce una selección natural de vínculos y sobreviven los más profundos. Cuando te reencuentras con la gente significativa para ti, la reconexión es inmediata. El afecto sobrevive intacto.

12. La distancia hace que mejore la relación con tu familia de origen

La distancia mejora la relación con la familia en la que naciste. Se liman asperezas…

¿Y tú, te atreverías a emigrar?

Elodie Brans.

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Autor: Elodie Brans

...Biotechnologist of Scientific Conviction... Born French living in Spain and addicted to travel. Mixing Life Sciences 1.0 with the world 2.0

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